28 abril 2008

VIOLENCIA INVISIBLE

EL ACOSO MORAL EN LA FAMILIA


Se entiende por acoso moral la manifestación permanente y sublime de una conducta abusiva y especialmente de desgaste psicológico, que incluye comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que puedan atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o psíquica de un individuo.

Se trata de un fenómeno circular, de una serie de comportamientos deliberados por parte del agresor que están destinados a desencadenar la ansiedad en la víctima, lo que provoca en ella una actitud defensiva que a su vez genera nuevas tensiones.

El primer acto del agresor consiste en paralizar a su víctima para que no pueda defenderse, de modo que por mucho que ésta intente comprender qué ocurre, no tiene herramientas para hacerlo. La víctima no se da cuenta de esta manipulación perversa y no reacciona cómo lo haría en un proceso normal y corriente. Mediante un proceso de acoso moral, o de maltrato psicológico, un individuo puede hacer pedazos a otro. La perversidad no proviene de un trastorno psíquico o psicológico, sino de una fría racionalidad que se combina con la incapacidad de considerar a los demás como seres humanos de igual a igual.

Cada uno de nosotros puede utilizar puntualmente un proceso perverso. Esto sólo se vuelve destructor con la frecuencia y la repetición a lo largo del tiempo. Un individuo perverso es permanentemente perverso. Se encuentra fijado a ese modo de ser, de relacionarse con el otro y no se pone en tela de juicio a sí mismo jamás. No tiene compasión ni respeto por los demás. Respetar al otro supondría considerarlo en tanto que ser humano y reconocer el sufrimiento que se le aflige.

Estos individuos necesitan rebajar a los demás para adquirir autoestima y mediante esta, adquirir poder, pues están necesitados de admiración y aprobación. El agresor suele engrandecerse a costa de rebajar a los demás y evitar cualquier conflicto interior al descargar sobre el otro la responsabilidad de lo que no funciona. Las técnicas perversas utilizadas son rechazar la comunicación directa, descalificar, desacreditar, aislar e inducir a error.

La negación de la comunicación directa es el arma principal de los perversos. El acosador es frío y malvado pero no de una forma ostensible que pudiera traerle problemas, sino que simplemente hace uso de pequeños retoques desestabilizadores que son difíciles de identificar. Suele utilizar técnicas de desestabilización como las insinuaciones, las alusiones malintencionadas, la mentira y las humillaciones. Por medio de estos métodos y de palabras aparentemente anodinas y de cosas que no se dicen, es posible desestabilizar a alguien o incluso destruirlo sin que su círculo de allegados se percate de ello y puedan llegar a intervenir.

Las víctimas, al principio y contrariamente a lo que los agresores pretenden hacer creer, no son personas afectadas de alguna patología o particularmente débiles. Al contrario, el acoso empieza cuando una víctima reacciona contra el autoritarismo de la otra parte y no se deja avasallar. El acoso se hace posible porque viene precedido de una descalificación de la víctima por parte del perverso.

Esta depreciación de la víctima justifica posteriormente la crueldad que se ha ejercido contra ella y conduce a pensar que se merece lo que le ocurre. Cuando un proceso de acosos se instaura, la víctima es estigmatizada. Se dice que el trato con ella es imposible, que tiene mal carácter o que está loca. Se considera que su manera de ser es la responsable de las consecuencias del conflicto, y la gente se olvida de cómo era antes o de cómo es en otros contextos. Una vez que a la víctima se le saca de sus casillas, no es extraño que se convierta en lo que se pretende convertirla. Para que esto resulte creíble, hay que descalificar al otro con el fin de empujarlo a comportarse de un modo reprensible.

La violencia perversa puede darse en cualquier ámbito de nuestra vida, puede darse en la pareja, en la familia, en el ámbito laboral, social, etc. Aunque se trate de contextos distintos el funcionamiento es similar. El punto común de todas las situaciones de acoso moral es que son indecibles. Se trata de una violencia probada, aunque se mantenga oculta, que tiende a atacar la identidad del otro y a privarlo de toda individualidad. La violencia perversa aparece en momentos de crisis, cuando un individuo que tiene defensas perversas no puede asumir la responsabilidad de una elección difícil. Se trata de una violencia indirecta que se ejerce esencialmente a través de una falta de respeto.

Los procedimientos perversos aparecen con mucha frecuencia en los casos de separación y divorcio. Otras veces, el acoso es suscitado por sentimientos de envidia de alguien que posee algo que los demás no tienen.

En la vida cotidiana no nos atrevemos a hablar de perversidad. Corresponde aun juicio de valor. Nombrar la perversidad es grave. La mayoría de las veces se reserva este término para actos de gran crueldad , pero dejar de nombrar la perversidad es un acto todavía más grave, pues supone tolerar que la víctima permanezca indefensa, que sea agredida y que se le pueda agredir a voluntad. Parece como si la sociedad no percibiera esa forma de violencia indirecta. Con el pretexto de la tolerancia nos volvemos indulgentes ante ciertos ataques de perversidad. El contexto sociocultural actual permite que la perversión se desarrolle porque la tolera.

Cuando la víctima acude a una psicoterapia individual, lo hace por otras razones, alegando inhibiciones, falta de confianza en sí misma, incapacidad para tomar decisiones, ansiedad, por un estado depresivo permanente resistente a los antidepresivos La víctima se puede quejar de su compañero o de su círculo de relaciones, pero no suele tener conciencia de la existencia de esta terrible violencia subterránea y no se atreve a quejarse de ella. Es difícil entonces, incluso para el terapeuta, ver que se trata de una situación de acoso moral.


Fuente: Emérita Bara García

16 abril 2008

FALSAS VICTIMAS

LOS CASOS DE "FALSA VICTIMA "

Se trata de un acosador encubierto que no se percibe a si mismo como tal y que se presenta como víctima . En la falsa victima , el tipo de comunicación es paradójica , es decir se manipula el lenguaje; en cambio una víctima con un acoso auténtico se comunica a través de un discurso genuino y veraz
Es sabido que el acosador atribuye o "acusa" a la víctima de sus propias intenciones como si se tratara de un espejo y le atribuye sus propios errores y sus propios miedos , por tanto no es de extrañar que se presente como víctima de la persona verdaderamente acosada.

A menudo lo que primero llama la atención en el discurso del manipulador es esa sensación de que hay algo que no sigue una lógica. Es muy habitual que el acosador atribuya a la víctima actitudes de mala fe sin pruebas de ello. Una actitud abierta consiste en escuchar las intenciones que el acosador atribuye a la víctima, dado que nos darán los motivos íntimos del propio manipulador para acosar. El acusador no busca el daño por el daño, busca que este daño genere un resultado. El acosador usara el lenguaje para manipular y esta manipulación se concretara en el uso de la incongruencia y de la contradicción; podemos afirmar con seguridad , que estos dos elementos están siempre presentes en todo discurso manipulador.

Los acosadores se defienden mediante mecanismos de proyección: atribuyen a los demás todas sus dificultades y todos sus fracasos y no se sienten culpables de nada. Se defienden asimismo a través de la negación ; en el perfil del acosador vemos dos ingredientes que les son comunes: la malignidad por un lado y la impermeabilidad afectiva por otro, con lo cual cualquier tipo de simulación es factible. A menudo el acosador se presenta acusando a su víctima de ser la causante de sus males. Cuando tiene que justificar su odio, el perverso lo hace depender de una persecución por parte de su víctima. Se coloca así en una situación de legítima defensa ".

A menudo confluye en una misma persona dos tipos de alteracion de la personalidad, la perversa y la mitómana. El perverso mitómano actúa esencialmente con malignidad, formulando falsas acusaciones y denuncias movido por su odio, despecho, celos y venganza o simplemente por el placer o diversión que le produce hacer el mal a otros.

En los perversos las decepciones producen ira o resentimiento, y deseos de venganza en dosis desmedidas y fuer a de toda lógica . Cuando un perverso percibe una herida narcisista (una derrota o una repulsa), siente un deseo ilimitado de obtener una revancha. No es un reacción pasajera, sino de un rencor inflexible . La respuesta estándar de un acosador en serie cuando se le considera responsable de su acción, es responder con la estrategia de la negación y contraatacar fingiendo ser una victima. Es muy efectivo".

. Sabemos que para poder hostigar a otro ser humano el acosador ejercera dos tipos de manipulacion, una dirigida al entorno de la víctima y otra dirigida hacia la persona acosada. Para el acosador la manipulación dirigida al entorno tiene como finalidad el convertir a este en su aliado, ya sea para que colabore en el hostigamiento o bien para que no haga nada. En una situación de acoso real , colaborar en el hostigamiento es negar a la víctima la presunción de inocencia, y no hacer nada consiste en adular y proteger al acosador

En el acoso moral el lenguaje se pervierte, cada palabra oculta un malentendido que se vuelve contra la víctima elegida. Decimos que la manipulación del lenguaje es una herramienta propia del acosador psicológico, ya que pretende ocultar el ejercicio de la violencia por un lado y por otro , hacer un uso de información privilegiada y personal para dañar. Cuando un perverso ataca a su víctima, suele apuntar a los puntos débiles que se sitúan en el registro intimo del descrédito , la verguenza y la culpabilidad".

El acosador se da por satisfecho en el momento en que recibe del entorno alguna ratificación de la eficacia de su disfraz: ha logrado ser verosímil, ha burlado la verdad con la apariencia; pero como tiene conciencia de su interpretación, no puede correr el riesgo de ser espontáneo pues se sabe amenazado por las contradicciones inconscientes que lo acechan y, que la mayoria de las veces lo pone al descubierto.


15 abril 2008

COMO UN CANTO RODADO



Aqui la clasica " Like a rolling stone" , donde el mejor Bob Dylan - recien recuperado de su famoso accidente de moto - nos canta una cronica de caida y mala suerte ..... directa e hiriente , pero sin groserias ............

y la letra , para entender mejor su poesia : http://www.goddylan.com/Letra_LikeaRollingStone.htm

08 abril 2008

HIPOCRESIA DESLEAL




Un pequeño homenaje al último premio Pulitzer , el maestro Bob Dylan , que bien se lo ha ganado ; con una pieza apropiada para esta pag. y aqui el link de la letra , con su traduccion : http://www.goddylan.com/Letra_Positively4thStreet.htm